Sopa de coliflor y Semillón
Mafalda odiaba la sopa. Nosotros creemos que estaba equivocada.
Esta sopa de coliflor con Semillón fresco es justamente uno de esos casos en los que algo muy simple puede volverse mucho más interesante cuando encuentra el vino adecuado.
La coliflor da una sopa suave, casi blanca, delicada, que se apoya más en la textura que en el gusto. Es de esas sopas que no gritan nada: invitan a prestar atención.
El Semillón de Familia Furlotti es fresco, de acidez marcada, con notas cítricas y un fondo herbal. Ligero, vibrante y preciso, acompaña sin pesar.
Frente a una sopa así, un vino con demasiado carácter la taparía. El Semillón entra con la acidez justa para despertarla sin imponerse: la nota cítrica ilumina la suavidad de la coliflor y el toque herbal encuentra eco en su lado vegetal, como si ambos hablaran en voz baja.
A veces el vino no tiene que competir con nada. Solo acompañar en el mismo tono.


