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Grupo de jóvenes brindando al aire libre, reunidos sobre el césped y compartiendo vinos para la vida real, disfrutando juntos en un entorno natural.

Cómo vemos el vino en Familia Furlotti

  • En Famil­ia Fur­lot­ti, el vino no es para exper­tos — es para momen­tos reales y per­sonas reales.
  • Hace­mos Semi­l­lón, Pinot Noir, Mal­bec y San­giove­to para acom­pañar la vida cotid­i­ana, no para impre­sion­ar.
  • Para nosotros, el ver­dadero lujo es una comi­da sim­ple, bue­na com­pañía y una copa de vino hon­esto.

 El vino no es una prueba

Vivi­mos tiem­pos cansa­dos. Dormi­mos poco, pen­samos demasi­a­do, esta­mos siem­pre apu­ra­dos. Y cuan­do final­mente nos sen­ta­mos a la mesa, lo últi­mo que quer­e­mos es rendir exa­m­en.

Por eso, en Famil­ia Fur­lot­ti, el vino no es una prue­ba. Es un acom­pañamien­to.

No pen­samos el vino como algo para exper­tos, ni para cono­ce­dores, ni para edades o momen­tos “correctos”.Creemos en vinos que acom­pañan la vida real.

El lujo no es el vino.El lujo es lo que sucede alrede­dor.

 Vinos para cada momento

Un mediodía largo, con comi­da sim­ple y luz nat­ur­al. Una tarde fres­ca, con char­la, un que­so y silen­cio. Una mesa grande, fuego, gente queri­da y una con­ver­sación que se esti­ra sin apuro.

Nue­stros vinos nacen pen­san­do en eso.

Semi­l­lón — para cuan­do el cuer­po pide algo fres­co y hon­esto. — Pinot Noir — para la tarde que se alarga sin que nadie mire el reloj. — Mal­bec — para la mesa com­par­ti­da, sin solem­nidad. — San­giove­to — iden­ti­dad, comi­da criol­la y carác­ter.

No hace­mos vinos para impre­sion­ar. Hace­mos vinos para tomar. Para servir otra copa. Para ter­mi­nar la botel­la.

El campo en la copa

Semillón de Familia Furlotti con ensalada de huerta, achicoria fresca, tomates y huevos caseros.

Para nosotros, el vino tiene que ver con el cam­po, con la tier­ra y con los cic­los. Con com­er bien, beber con plac­er y dis­fru­tar sin cul­pa. Con una vida sim­ple.

Hace poco cené una ensal­a­da de achico­ria de la viña, un hue­vo recién jun­ta­do de nues­tras gal­li­nas, unos tomates roba­dos de la huer­ta de mi madre y una copa de Semi­l­lón que hace­mos nosotros. Y pen­sé: esto es un luja­zo. No por lo extra­or­di­nario, sino por lo ver­dadero.

Eso es el vino para nosotros. Un puente entre el cam­po y la mesa. Entre el des­can­so y la comi­da. Entre el momen­to vivi­do y el recuer­do que que­da.

Vinos para la vida real

Quer­e­mos que cuan­do alguien tome nue­stros vinos en su casa, recuerde el jardín, el silen­cio y el tiem­po que baja rev­olu­ciones. Que el vino no grite. Que acom­pañe.

Vinos para la vida real. Vinos para ser com­par­tidos. Vinos que no bus­can medal­las, sino momen­tos.

Si querés cono­cer más sobre nue­stros vinos o vis­i­tarnos en Men­doza, te invi­ta­mos a explo­rar Famil­ia Fur­lot­ti y Fin­ca Adal­gisa.

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Categoria:Comida y vino
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Gabriela Furlotti

Gabriela Furlotti lleva más de veinte años trabajando en vino y hospitalidad en Mendoza. Fundadora de Finca Adalgisa y quien dio nueva vida a Bodega Furlotti, construye proyectos que integran viñedo, territorio y una hospitalidad que no se aprende en manuales. Escribe sobre lo que vive: vino, hospitalidad, agroecología, naturaleza, decisiones sin certezas.

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